Fué el pasado 3 de Noviembre, cuando un vecino de Bakio estaba nadando durante un día de mar en calma.

Tras su sorpresa al ver el cañón hundido, no dudó en coger la cámara.

Ya fueron encontrados varios cañones y piezas de un barco hundido en el mismo lugar;

Sucedió en 1985.
Un grupo de submarinistas que buceaba en la ensenada de Bakio descubrió por azar varios cañones de bronce semienterrados en el fondo arenoso. Las vetustas baterías de artillería parecían querer desvelar a gritos la existencia de un valioso pecio.

Pero no fue hasta 1999, tras un fuerte temporal, cuando se extrajeron los primeros restos del lecho marino: munición pesada, dos mosquetes, palanquetas…

En total fueron 33 objetos desconocidos, que apenas aportaron luz sobre las características del barco hundido. Bajo custodia del Ayuntamiento, las 33 piezas han conformado, desde entonces, un complejo rompecabezas…