La exposición “la mujer y el deporte” permanecerá abierta al público en la sala de exposiciones de Bakio hasta el 22 de marzo.

Es una huella dominada por el blanco y negro, un retrato de las actividades deportivas al límite de 1975. Es decir, tiene el poso y lejanía suficientes como para poder valorar con reposo el deporte fraguado por la mujer, aunque quizá sólo fue el deporte consentido a la mujer.

Lejos de criticar a una sociedad en la que ellas se han ganado a pulso y con dureza un puesto aquí y una plaza allá, pero sin renunciar a los aspectos reivindicativos sabidos y repetidos, esta exposición intenta ser un dulce reflejo del pasado, un punto de encuentro agradable para despertar recuerdos.

También una oportunidad para destapar el viejo funcionamiento del binomio mujer-deporte, para redescubrir una historia veraz pero poco contada.