La carretera BI-3152, entre Bakio y Lemoiz, que permanece cerrada en el km. 41-42, por gran desprendimiento, desde el viernes 12 de enero de 2018, permanecerá en esa situación hasta finales de febrero, aproximadamente.

El problema que existe en estos momentos es la inestabilidad de la zona afectada. La Diputación Foral está estudiando una solución.

Probablemente, hasta finales de febrero no podrá ser abierta.