La localidad turística ha presentado un total de veintiún propuestas a la Diputación sobre accesibilidad, gestión y conservación del entorno

Bakio tiene las ideas claras en relación a Gaztelugatxe y el modelo de gestión a aplicar para conjugar los intereses turístico con la conservación del enclave. De hecho, en respuesta a la petición cursada en su momento por la Diputación, ya ha presentado a la Administración foral un total de 21 propuestas extraídas de las reuniones de trabajo entre técnicos y responsables municipales y de los encuentros vecinales de los últimos meses.

Una de las premisas que plantea el documento es que el atractivo de Gaztelugatxe debe favorecer una mayor actividad turística en la localidad, especialmente en primavera y otoño con el objetivo de acabar con la estacionalidad. Dentro de esa estrategia reclama «un cambio del modelo de visita» con la inclusión de Bakio en el programa y la posibilidad de ofertar un recorrido de varias horas que incluiría, además del templo bermeotarra, los acantilados de Andiño y actividades relacionadas con el txakoli, la naturaleza y la gastronomía.

Asimismo, contempla la puesta en marcha de «servicios significativos» para el visitante como alquiler de bicicletas para llegar hasta el ermita. Precisamente, en materia de accesibilidad, el Ejecutivo bakiotarra no comparte el incremento de la capacidad de aparcamiento en Gaztelugatxe planteado por la Diputación, «ya que sería totalmente perjudicial para el entorno», apunta. Como alternativa, plantea la regulación y limitación de accesos «con cupo diario y horario establecido», así como la gestión integral de estacionamientos, autobús público y privado y demás medios no motorizados, entre otras cuestiones.

Mantener la identidad

En ese contexto, también se decanta por la instalación de un sistema de información de tráfico y ocupación de parkings en tiempo real mediante displays. Además, ofrece la posibilidad de reservar parcelas en la localidad para visitantes con entrada y su posterior traslado en lanzaderas. De hecho, en días de máxima afluencia, Bakio se compromete a ofrecer unos 120 estacionamientos para este tipo de turistas en La Benta, Capilla o la zona del Txakolingunea.

El documento presentado a la Diputación reclama también medidas de conservación del Biotopo de Gaztelugatxe y los ecosistemas costeros como Andiño. Por último, defiende la inclusión de representantes de la sociedad civil en el futuro órgano permanente de gestión del enclave.

El pasado mes de abril, los vecinos de Bermeo -localidad a la que pertenece el templo- dejaron claro, por su parte, que desean «preservar la identidad» de Gaztelugatxe para que «no se convierta en un parque temático», apuntó la alcaldesa, Idurre Bideguren.