El Ayuntamiento de Bakio ha iniciado los trabajos de estabilización y consolidación de la ladera situada al final del puerto de la localidad, en la que se registró un importante desprendimiento a finales del pasado mes de febrero. De hecho, la caída del talud de madrugada, como consecuencia de las fuertes lluvias que se registraron durante el pasado invierno, aplastó el vehículo de un vecino del bloque contiguo que se encontraba aparcado en la zona.

El Consistorio de la localidad turística ha adjudicado «de urgencia» los trabajos de refuerzo de ‘Portugane’, que se llevarán a cabo entre este mes y principios de julio. El proyecto, que supondrá un desembolso de 146.000 euros aproximadamente, será sufragado en su mayor parte gracias a una ayuda otorgada por la Diputación.

«Nos hemos demorado en la ejecución de la obra por los continuos desprendimientos que se registraban todavía en la ladera y la imposibilidad de trabajar por el mal tiempo, además de por la falta de la financiación, ya que el Ayuntamiento no podía asumir ese gasto tan elevado»,

señalaron fuentes municipales. Mientras se ejecuten las tareas de estabilización, quedará restringido el acceso al aparcamiento más próximo al tramo final de ‘Portugane’, con el fin de garantizar la seguridad de automovilistas y transeúntes.

El aparatoso derrumbe obligó en un primer momento a desalojar los primeros pisos del edificio de viviendas conocido como ‘Portoburu’, que se encuentra pegado al monte afectado. El equipo de geólogos encargados de determinar en qué situación se encontraba la pared concluyeron que existía todavía una «elevada posibilidad» de que pudiera desprenderse también la zona superior del talud, por lo que recomendaron actuar «cuanto antes». Los expertos señalaron, asimismo, que en la zona media también existía peligro de caída de tierra, «aunque en menor medida», aseguraron.