Aprovechando el verano europeo y un intervalo en sus apretadas agendas, los surfistas profesionales franceses Joan Duru y Maud Le Car, recientemente casados, hicieron una visita al nuevo Wawegarden Cove. Durante el tiempo que pasaron allí probaron la amplia variedad de olas que esta tecnología de la empresa vasca ofrece.

“Fue muy divertido poder tener acceso a diferentes olas. En la mar, a veces no tenemos ese tipo de olas que nos permiten experimentar cosas diferentes, especialmente porque no queremos caernos”, ha dicho la guapa Le Car.

Joan Duru, que se adaptó rápidamente a esas olas creadas artificalmente, no dudó en probar en ellas su repertorio de maniobras, aprovechando sobretodo para entrenar su ataque vertical de espaldas: “Surfeamos una ola que era más tubular y buena para atacar el labio, parecida en cierta manera a Snapper Rocks”.