Un estudio ambiental avala construir 436 casas junto a un área protegida en Bakio
Mar 12, 2008

El proyecto de Ohija incluye un campo de golf y cuenta con el rechazo de la oposición y la plataforma vecinal BakioSOS.

Tras casi un año de calma, las aguas vuelven a bajar revueltas en Bakio a cuenta del polémico plan urbanístico de Ohija, que contempla la construcción de un total de 436 viviendas y un campo de golf de nueve hoyos. Y es que, el estudio de impacto ambiental encargado por el Consistorio -PNV- apunta que la parcela de 620.000 metros cuadrados urbanizables, ubicada en las cercanías del Biotopo de San Juan de Gaztelugatxe, carece de «valores ambientales especialmente importantes», lo que a priori «permitiría futuras actuaciones edificatorias».

El diagnóstico, elaborado por la empresa Basoinsa S. L., destaca que el medio natural de interés a proteger se encuentra en el entorno que rodea el área urbanizable y no en el sector Ohija. Ante esta situación, la Administración de la localidad turística prevé hacer «borrón y cuenta nueva» para adecuar el proyecto a las recomendaciones del informe.

«Vamos a reflexionar tanto en lo que marca el estudio de impacto ambiental como en las alegaciones vecinales para disponer del plan de ejecución antes del verano», manifestó el alcalde de Bakio, Txomin Rentería, cuyo equipo de Gobierno parece decidido a llevar adelante la iniciativa pese a la gran oposición vecinal. En opinión del primer edil «en su día no supimos explicar bien el proyecto».

Las modificaciones irán encaminadas a «minimizar impactos» en una zona en la que según los ecologistas habita el cormorán moñudo, pájaro acuático incluido como raro en el catálogo vasco de especies amenazadas. El plan de gestión de esta ave, que cuenta con «colonias de reproducción consolidadas» en San Pelaio y Gaztelugatxe, prohíbe la edificación de urbanizaciones y viales en los espacios costeros en los que se encuentra.

Para ello, el Ejecutivo bakiotarra tiene previsto ordenar el sector de Ohija, según su valor medioambiental. El extremo más cercano al Biotopo de San Juan de Gaztelugatxe, así como en los límites con el litoral no se acometerá ningún tipo de actuación. Por lo que respecta al área central, catalogada como «de afección media», tratará de integrar los bosquetes de frondosas existentes en la actualidad en los puntos verdes resultantes de las futuras actuaciones.

Frondosas autóctonas

Asimismo, el estudio señala que el tramo suroeste, que se extiende a ambos lados del vial que conecta Bakio con Bermeo, «tiene una buena capacidad de acogida de medidas urbanizables, pero se deberá resolver la vegetación de frondosas autóctonas». «Próximamente haremos llegar tanto a la Diputación como al Gobierno vasco el resultado de este trabajo para que lo analicen», señaló el primer edil.

El departamento de Medio Ambiente del Ejecutivo autónomo ya anunció en su momento que no veía con buenos ojos el plan. Asimismo, EA y ANV, los dos principales partidos de la oposición en el Consistorio, al igual que la plataforma vecinal BakioSOS también rechazan el proyecto. «El informe no resuelve nada y el proyecto responde a puros intereses especulativos», aseguraron desde EA. Su portavoz, Alberto Bilbao, también denunció el «oscurantismo» del equipo de los responsables municipales, que «han retrasado la presentación del documento hasta después de las elecciones».

Fuente: El Correo