La primera gran marejada del otoño impacta en Bakio
Dic 10, 2007
Un fuerte oleaje acompañado de vientos de hasta 120 kilómetros por hora azotó Bakio el domingo 9 de Diciembre. Las olas más grandes llegaban a partir del anochecer como habían anunciado los pronósticos metereológicos y toda la zona de la playa se vió afectada, principalmente con la pleamar de la madrugada. La boya exterior del Puerto de Bilbao en el Abra llegó a registrar una ola de 11,3 metros de altura.
La fuerza de la mar desplazó coches aparcados en la zona de Portu Gane, rompiendo las barandillas de protección. El agua entró en los garajes y el Bar Itxas Ondo. Además, todas las cristaleras de lo que será la futura talasoterapia ubicada bajo el paseo marítimo en la zona central de la playa caían destrozadas, así como diferentes tramos de bordillos y escaleras del propio paseo que -a pesar del peso del granito- se desplazaron como consecuencia del impacto. La zona de juegos de la playa en Ondarre sufría también las consecuencias. Señales derribadas, ramas de árboles arrancadas, contenedores de basura desplazados y un sin fin de objetos de todo tipo desperdigados fueron la tónica de la jornada del lunes.
Aún así, los expertos advierten de que no ha llegado lo peor. Hoy esperan que al viento se sumen chubascos.

Se rompieron todas las cristaleras de la futura talasoterapia de la playa

La fuerza de la mar destrozó la barandilla en la zona del Muelle

Sillas y bordillos desplazados en la zona de Portu Gane

El agua llegó a entrar en el interior del bar Itxas Ondo

Arena y materiales traspasaron la carretera en Ondarre

Porterías destrozadas en la zona de juegos de la playa

La mar también pudo con los pesados escalones de granito

Bordillos de granito tumbados en el encauzamiento de la ría de Ondarre

Destrozos en la talasoterapia

Interior de la futura talasoterapia

La rampa frente a Arimune también quedó dañada

Enorme bloque de piedra aparecido en la rampa del Muelle