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Un hombre de 68 años apareció ayer muerto en la orilla, al pie de un acantilado del monte Jata, en Bakio. Su familia había denunciado su desaparición a primera hora de la tarde y de inmediato la Ertzaintza, Salvamento Marítimo y Cruz Roja iniciaron su búsqueda. Se trataba de un vecino de la zona que solía practicar la pesca a caña y conocía el lugar, según comunicaron algunas fuentes. Había acudido desde la mañana al paraje conocido como Mirador de Jata a practicar su afición, según informó Interior.
El pescador dejó aparcado el coche en las faldas del monte, como solía hacer habitualmente. Después, había quedado para comer con unos amigos en un txoko, pero no llegó a ir. Al no presentarse a la cita, sus allegados comenzaron a preocuparse y comunicaron la desaparición al centro coordinador 112-SOS Deiak.
De inmediato se desplegó un operativo de búsqueda, que contó con embarcaciones de Salvamento Marítimo y el Helimer Cantábrico, un helicóptero y buzos de la Ertzaintza y efectivos de la Cruz Roja de Bermeo. La Policía autónoma localizó el vehículo estacionado en una explanada a primera hora de la tarde.
Los medios tanto acuáticos como aéreos y terrestres batieron la zona de acantilados del monte Jata y alrededores durante toda la tarde. Cuando estaba a punto de suspenderse el operativo por falta de luz, alrededor de las nueve menos cuarto, fue localizado el cuerpo sin vida del pescador flotando en el agua, confirmó Interior.
FUENTE:
A. H./BILBAO
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