El diario Deia dedica un artículo titulado “Una lección de conciencia” a la labor que, como todos los años, realiza Bakio Surf Taldea limpiando aquellas zonas de la playa donde la maquinaria que lo hace cotidianamente no alcanza.

En el trabajo redactado por Carlos Zárate para el rotativo se recoge:

Bakio Surf Taldea alecciona sobre la importancia de cuidar el entorno natural en una nueva jornada didáctica de limpieza de la playa en la que treinta jóvenes voluntarios retiraron veinte sacos de residuos.

Plásticos, botellas, envoltorios, calzado, cuerdas, chupetes, filtros de lavadora… la mar devuelve a la costa todo tipo de basura arrojada por el ser humano. Es su forma de mostrar rechazo e indignación por la contaminación medioambiental del litoral. “Hay que ser responsables porque todo lo que se tira, el mar lo trae de vuelta”, explicó Nando Urquidi, presidente de Bakio Surf Taldea, una asociación deportiva que ayer organizó su tradicional jornada de limpieza en la playa de Bakio, una noble iniciativa que les honra. “Se trata de una actividad educativa y lúdica mediante la cual queremos concienciar, especialmente a los niños, pero también al resto de la ciudadanía, de la necesidad de cuidar el entorno del que tanto nos gusta disfrutar”, detalló Urquidi.

Así, a las 11:00 horas se citó un pelotón de jóvenes voluntarios, gran parte de ellos integrantes del club. “Los surfistas tenemos que dar ejemplo”, apuntó Urquidi, aunque la iniciativa estaba abierta a todo el mundo. De este modo, comandados por un grupo de adultos se pusieron manos a la obra -protegidos por guantes de plástico- y pronto empezaron a llenar los sacos de basura. “Lo que hay que recoger principalmente son los plásticos. Si veis alguna cosa peligrosa no la toquéis, llamad a un adulto”, advirtió Urquidi a los voluntarios justo antes de empezar la batida.

En concreto, la tarea desempeñada ayer se concentró en una zona del arenal de Bakio, las de las peñas. “La playa está bastante limpia porque los servicios de limpieza rastrillan con un tractor la arena muy a menudo. El problema está en la zona de rocas, donde no puede acceder el tractor, y que es donde se depositan todos los restos de basura que trae el mar”, concretó Urquidi.

Así, con gran ímpetu y un derroche de solidaridad, los voluntarios, que fueron aumentando sus efectivos a medida que se adentraban en la playa, peinaron toda la zona de rocas llenando una veintena de sacos distribuidos para la ocasión. Envases de plástico, botellas y cuerdas fueron los objetos hallados más comunes.

Los integrantes de Bakio Surf Taldea, un club que cuenta con 150 socios y una dilatada trayectoria con más de veinte años de existencia, trasladó esta iniciativa a la playa de Bakio inspirada en la organización sin ánimo de lucro Surf Rider Foundation, una entidad dedicada a la protección de los océanos, olas y playas. Fundada en 1984 por surfistas de Malibú, California, actualmente aglutina a miles de socios, activistas y simpatizantes por todo el mundo. “Empezamos con esta iniciativa de limpieza anual de la playa de la mano de ellos hace más de diez años. Sin embargo, desde hace un tiempo la hacemos por nuestra cuenta”, indicó Urquidi. Y como, hasta la fecha, la respuesta siempre ha sido positiva en cuanto a la afluencia de voluntarios que no faltan a su cita ningún año. “El año pasado y el anterior hizo mal tiempo y sí que se notó porque vino menos gente, pero aun así salimos a limpiar la playa. En otra ocasión tuvimos que trasladar la jornada a otro día por el mal tiempo, pero cumplimos igualmente”, relató uno de los socios del club.

Y es que, después de más de veinte años de actividad, Bakio Surf Taldea mantiene vigentes sus objetivos iniciales. Entre ellos están disponer de “voz y voto en el ámbito local en cuestiones que afectan a su medio: la mar, creación y consolidación de un circuito local, presencia real como entidad en las competiciones europeas, promoción del surf de base y materiales a buen precio para los asociados”.

Además, desde sus comienzos, el club ha diferenciado dos vertientes para poder llegar al mayor número de personas posible: “la faceta más lúdica y de recreación, y la parcela competitiva”, señalaron.

El número de aficionados al surf crece año tras año y la cantidad de jóvenes que se acercan al club bakiotarra es “cada vez mayor”, según destacaron. Así, en 2004 incorporaron una escuela de surf y el club comenzó su andadura didáctica con clases de aprendizaje y cursos de iniciación. A lo largo de su trayectoria, han realizado multitud de actividades paralelas a la práctica del surf como viajes a la nieve, excursiones para presenciar campeonatos internacionales, organización de eventos lúdicos en las fiestas de Bakio, proyección de películas, sorteos o colaboración en pruebas surfistas de carácter internacional.

Buen ejemplo de su capacidad de convocatoria fue la jornada organizada ayer, que concluyó cuando los voluntarios depositaron la basura recogida en los contenedores. Acto seguido disfrutaron en el local del club de un merecido hamaiketako. “Para los niños se trata de una jornada divertida al mismo tiempo que adquieren conciencia sobre el medio ambiente”, concluyó un satisfecho Urquidi.