Si el éxito de un evento como el celebrado el pasado sábado en Bakio se mide por el número de canciones que se escucharon en el pueblo a lo largo de todo el día y parte de la noche, se puede asegurar que fue rotundo.

Día espléndido en lo climatológico con buena dosis de calor, cada grupo colocado a su hora en los respectivos puntos de partida y sin demora todo el mundo a cantar, Orfeón de Sestao y Trikipandero de Bakio en la punta del Muelle, los unos con unas magníficas voces, una alegría terrible y muchas ganas de agradar, y los otros con buena dosis de voces, trikis, panderos y koilaraz, meneando al personal.

Desde el frontón, una marea de chicas guapas con el grupo KZ del Txorierri, según la organización imposibles de controlar, montaron tal jolgorio durante todo el día en Bakio que ya se dice empiezan a eclipsar a grandes grupos de música en la calle. Algunas de las componentes pasaeon el fin de semana completo en Bakio y se notó.

En la zona central de Sabino Arana altísimo nivel con Bakioko Abesbtaza, Txistularis de Bakio y el Otxote Txipli–Txapla bilbaino, los primeros como grupos locales que son animando todo lo que pudieron con preciosas canciones y un gusto a la hora de cantar exquisito, los otros en formato otxote nos dejaron ratitos preciosos, por cierto dejar claro que son de Bilbo aunque alguien les asignaban como origen el de Plentzia.

En la zona de la Benta, la nutrida representación de la Coral de Indautxu estuvo incansable e imparable, demostrando que además de cantar les sobra alegría y buen humor; y Taberna Ibiltaria en su línea “gamberra” pero con muchas tablas en la calle a la hora de cantar y tocar instrumentos haciendo partícipes a todos los asistentes.

Después de recorrer todas las zonas asignadas en el pueblo, los grupos se unieron en Iru Bide para unos momentos muy cantarines allí con participación ya de todas las voces y buen número de gente acompañante con ganas de cantar. Desde allí camino del Probaleku con las consiguientes paradas en Joshe Mari y Egia, marea humana de canciones y buen rollo.

Con algunos rezagados por el camino, eso sí, cantando sin parar, todo el mundo sentado y a comer -por supuesto sin dejar de cantar-, un espectacular menú algo “fuera de concurso” a cargo del equipo de cocina que no falló una vez más.

Después de los postres y muchas actuaciones espontáneas, un nuevo reto para los taldes: 2 canciones en el escenario que ensimismaron a todo el mundo. Cada cual mejor, cada uno en su papel, todos los grupos se pusieron las pilas y sembraron de “carne de gallina” el probaleku. Taberna Ibiltaria se quedó para el final, para ya, con instrumentos, organizar una verbena de bailes, saltos y canciones. De ahí en adelante muchas cosa espontáneas pero preciosas hasta bien entrada la noche.

Asegurada la celebración del evento en años venideros, la organización nos pide transmitir un agradecimiento general a todas las personas y entidades que han colaborado en la celebración del III Bakio Kantari.