ODIO LA PLAYA
Odio la playa porque odio el sol, el verano, las playas de arena, las playas de piedras, la arena que se queda entre los dedos y en otras partes del cuerpo de difícil acceso, el desfile de sombrillas de colores y la mayoría con logotipos, el ruido infernal de las avionetas que hacen publicidad aérea, el fútbol-playa, el vóley-playa, el freesbe, la paleta de playa, el buceo, los castillos de arena mentales y los reales, los niños que echan arena, los niños que echan agua, los baldes de arena, las piscinas inflables, los gritos de los bañistas, los rateros, los que orinan delante de todo el mundo, los que orinan dentro del mar creyendo que nadie se da cuenta, el chillido de las gaviotas, las conchas marinas y su célebre mala suerte (hacen que pierdas dinero), las caras de culo de las chicas en tanga, las bermudas, las sandalias, los dibujos de las toallas, las tangas masculinas, la ropa surf, el surf, los tablistas que hablan por teléfono celular sacando el culo, la pirámide social repitiendo sus diferencias sólo que desnudas, el concepto de playa-vanidad y su patético exhibicionismo, las barrigas planas con músculos en las chicas, los bíceps, los tríceps, las tetas de silicona, el bótox, la liposucción, los jubilados que usan catalejos para mirar bikinis, los lentes de sol, el calor, sudar, sudar junto a desconocidos, los heladeros de playa... |