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La
ancestral presencia del hombre en la vega de Bakio ha desarrollado
un paisaje salpicado de caseríos, prados, huertas
y restos de los antiguos bosques, formando un mosaico variado
y singularmente atractivo. El constante batir de las olas
contra la costa en la zona de marea rompe en mil pedazos
las conchas, caparazones y esqueletos de multitud de invertebrados
marinos. A lo largo de milenios, el mar Cantábrico
ha almacenado toneladas de estas partículas que denominamos
arena, originando arenales de variada extensión.
Te presentamos amplios espacios de paisajes y la intimidad
de nuestros lugares: un tiempo para disfrutar
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