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La
costa vasca forma parte de la región atántica
europea, caracterizada por un clima oceánico templado
y húmedo. Las características principales
de este clima son: leves oscilaciones térmicas, repartición
homogénea de las precipitaciones a lo largo del año
y escasez de heladas.
Este ambiente es muy propicio para el crecimiento de cítricos
como el limón y la naranja, además de la vid,
que son cultivados junto a los caseríos desde hace
siglos. En los bosques de la zona permanecen especies vegetales
y animales típicas de areas subtropicales que demuestran
la benignidad del clima de Bakio.
Nuestros acantilados soportan los vientos del noroeste que
envían cada invierno los anticiclones de las Azores
y las galernas que durante el verano enfurecen bruscamente
el oceáno. La costa y el mar sostienen un hermoso
duelo desde hace miles de años, que labra un perfil
recortado y abrupto. En este inhóspito hábitat
que provoca gran evaporación y alta salinidad por
salpicadura desde la rompiente, prolifera una gran variedad
de especies animales marinas, aves y fauna singulares.
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